El análisis de los fenómenos meteorológicos adversos, prioridad del Cabildo para adaptar Gran Canaria al cambio climático

05 jun 2018

El análisis de los fenómenos meteorológicos adversos es una de las prioridades del Cabildo en su política de adaptación de Gran Canaria al cambio climático, para lo que ha contado con la implicación de la Agencia Estatal de Meteorología desde el primer momento, que ya ha elaborado un catálogo y en una siguiente etapa determinará si los episodios extremos de los últimos años se deben a la acción del hombre o son cíclicos en largos periodos de tiempo.

En cualquier caso, de lo que no cabe duda es del aumento de la vulnerabilidad ante sus efectos por el incremento de infraestructuras turísticas, de la densidad de la población y de su presencia en pendientes, fondos de valle y desembocaduras de barranco, de modo que el mayor riesgo climático lo constituyen las inundaciones y corrimientos de tierra tras precipitaciones intensas y fuertes vientos.

Este fue uno de los asuntos tratados hoy en el Taller de Adaptación al Cambio Climático, enmarcado en el trabajo del Cabildo con la Fundación Biodiversidad y el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente, que incluyó una plantación y fue inaugurado por el presidente insular, Antonio Morales, quien subrayó la determinación por avanzar por el camino de la adaptación porque Gran Canaria es un territorio insular frágil y queda “muchísimo por hacer”, para lo que la Institución ha puesto en marcha una batería de medidas que persigue en última instancia reducir el petróleo que entra en Gran Canaria.

Para ello, encargó un estudio al catedrático Roque Calero, uno de los participantes en el encuentro, quien subrayó que la isla importa 1.200 millones de toneladas de petróleo al año, unas 750.000 para generar electricidad y 400.000 para los vehículos, pero con todas las medidas propuestas en su informe, y que precisan de la concurrencia de todas las administraciones, no solo del Cabildo, la cantidad se puede reducir más de la mitad en 2030.

Así, el Cabildo creó el Consejo Insular de la Energía para poner en marcha todas las medidas posibles, como la promoción del vehículo eléctrico, ya que el estudio de Calero apunta que es la gran pila de almacenamiento del futuro, toda vez que puede consumir en horas nocturnas, denominadas también horas valle, y permitirán la penetración de las renovables junto a la central Chira Soria, entre otras.

El consejero de Energía, Raúl García Brink, agregó que la creación del Grupo de Acción Climática fue otro de los pasos, así como la elaboración de la Estrategia de Cambio Climático que próximamente irá a Consejo de Gobierno para su aprobación y, muy importante, también puso en marcha el Pacto de los Alcaldes, un programa europeo que coordina la Institución insular y al que ya se han adherido una quincena de municipios, entre ellos la capital, de manera que ya abarca la mayor parte de la población.

La primera oleada de convenios la firmó el Cabildo con diez ayuntamientos en los que ya trabajan diez ingenieros puestos por la Institución tras un acuerdo con el ITC y que ya avanzan en la elaboración de los respectivos planes para combatir el cambio climático basado en un inventario de emisiones para tenerlo como referencia para lograr reducir los gases en un 40 por ciento, objetivo del programa.

García Brink anunció en el encuentro, que contó con el presidente de la patronal turística, José María Mañaricúa, que entre septiembre y octubre estarán listos estos primeros planes y también que tras el verano se producirá otra “oleada” de firmas de adhesiones de ayuntamientos. La previsión es que a final de año estén adheridos los 21 municipios y, por tanto, integrados en una estrategia común y coordinada.

En este contexto se encuadra igualmente el convenio que próximamente firmará el Cabildo con la Aemet y a la que ya pidió su ayuda para estudiar los fenómenos adversos que afectan a Gran Canaria, una propuesta en la que la Agencia se volcó y destinó a uno de sus técnicos, David Suárez, quien en el taller presentó el catálogo realizado en una primera etapa a la que seguirá una segunda fase, que será la que determine si la frecuencia e intensidad de los fenómenos se debe al cambio climático provocado por el hombre, y una tercera que determinará si la zonificación de los avisos meteorológicos, teniendo en cuenta la particular orografía de Gran Canaria, es la adecuada y, en su caso, proponer una nueva zonificación.

El catálogo ha tenido en cuenta desde vientos y precipitaciones intensas a temperaturas extremas, polvo sahariano, incendios forestales –en los que con o sin la mano del hombre la meteorología siempre está presente-, y los fenómenos costeros.

Suárez explicó que la población solo es consciente de los fenómenos de los últimos años, pero en meteorología hay que tenerlos en cuenta en periodos largos, de 30 años como mínimo. Por ello, la segunda fase puede determinar que no son fenómenos nuevos, pero en cualquier caso el incremento de la vulnerabilidad es incuestionable.

Renovagua, recargas eléctricas, geotermia y reforestación

El abanico de medidas también incluye la adjudicación de una red de recarga, producto del estudio de Roque Calero, así como la aprobación de una ayuda de 150.000 euros para que los particulares puedan poner en viviendas y empresas placas de energía fotovoltaica, de modo que podrán contar con un respaldo de unos 3.000 euros según la potencia, esto es, la mitad de su coste.

El 15 por ciento del gasto de petróleo en Gran Canaria se destina a producir agua, por eso el Cabildo puso en marcha Renovagua, para instalar energía renovable en las instalaciones del Consejo Insular de Aguas, además del proyecto AcuaGran que será adjudicado en breve para cubrir la isla con una capa de sensores que evitará las fugas de agua con un ahorro anual de 1,2 millones de euros.

Este proyecto está incluido en el programa de Gran Canaria Isla Inteligente que asimismo incluye AlertaGran, también de próxima adjudicación, para contar con un sistema inteligente de gestión de fuegos y emergencias, con las brigadas geolocalizadas, por ejemplo, a la que seguirá la segunda fase con simulaciones que pondrán a Gran Canaria en la vanguardia mundial, aseguró García Brink.

Antes de final de año, anunció también el consejero, estarán disponibles los resultados encargados para conocer el potencial geotérmico de Gran Canaria. El calor de la tierra produce el 40 por ciento de la energía que consume la isla de San Miguel de Azores, de modo que esta fuente puede ser una auténtica riqueza para Gran canaria, una fuente de energía limpia, constante y duradera.

La reforestación juega un papel esencial en esta estrategia, de modo que ha destinado, subrayó el consejero de Medio Ambiente, Miguel Ángel Rodríguez, 4,5 millones de euros al año para replantaciones y lucha contra incendios, todo ello con la implicación de la población, ya que su pasión por la tierra es la mayor garantía para salvaguardar Gran Canaria.