La Casa de Colón propone a los escolares acercarse a la tradición mexicana de celebrar la muerte

30 oct 2015

Cada año, la Casa de Colón organiza con motivo del Día de los Difuntos, unos tallares de creación plástica destinados al público familiar  y escolar, que aproximan a los participantes a la tradición mexicana del Día de Muertos, festividad declarada en 2003 por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El sábado, día 31 de octubre, a partir de las 12.00 horas, el museo dependiente de la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, instalará en uno de los patios del citado centro, un pequeño y sencillo altar que, en esta ocasión, estará dedicado al escritor uruguayo Eduardo Galeano, que  podrá ser visitado por el público durante todo el mes de noviembre, al objeto de que grandes y pequeños puedan acercarse a otra manera de vivir la muerte, haciendo un recorrido guiado por el museo colombino más célebre de Vegueta.

La Casa de Colón, a través de su Departamento de Educación y Acción Cultural (DEAC), ha impulsado visitas guiadas orientadas a centros escolares, que se desarrollarán de lunes a viernes durante todo el mes de noviembre, de 10.00 a 12.00 horas. De esta manera,  los alumnos y alumnas de Educación Primaria, ESO y Bachillerato asistentes a estos talleres, se acercan a otra manera de vivir la muerte, haciendo un recorrido guiado por el museo americanista, en donde podrán disfrutar de las ricas piezas que componen la colección precolombina donada en su día por Manuel Solá, la colección de arte precolombino que se custodia en la cripta del museos, así como de la explicación de todos los elementos que conforman el altar de muertos. Los talleres escolares requieren inscripción previa a través de la dirección de correo electrónico www.deaccolon@grancanaria.com

Durante los primeros días de noviembre es tradición en México acudir a los cementerios para visitar las tumbas de los familiares fallecidos, adornarlas, comer en compañía de otros conocidos y compartir de nuevo las cosas que, en vida, gustaban al difunto, cuya alma, se cree,  visita a sus parientes vivos, nutriéndose de los alimentos que le ofrecen en los altares hogareños.

Así, el denominado altar de muertos se caracteriza por la riqueza de sus adornos, el ingenio de sus figuras y los objetos o viandas culinarias que se ofrecen en el mismo.

El Día de Muertos es una rica tradición mexicana que mezcla rituales católicos con creencias prehispánicas de Mesoamérica de más de tres mil años de antigüedad. La Unesco declaró la festividad Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, entre otras valoraciones, por considerar que es una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, así como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país.

Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos están profundamente arraigadas en la vida cultural de los pueblos indígenas de México. Cuando llegó el catolicismo a México, aquellas tradiciones se fusionaron con la celebración del Día de Todos los Santos y de los Difuntos. Hoy, esa fusión entre ritos religiosos prehispánicos y fiestas católicas permite el acercamiento de dos universos, el de las creencias indígenas y el de una visión del mundo introducida por los europeos en el siglo XVI.

 

Enlaces relacionados

Imágenes