Mil personas sufren daño cerebral adquirido tras un ictus, golpe o tumor al año en Gran Canaria y piden seguimiento tras el diagnóstico

29 oct 2018

La Asociación de Daño Cerebral Adquirido de Gran Canaria solicita continuidad en su atención sanitaria tras ser diagnosticados -cuando son diagnosticados porque en ocasiones les dan de alta y la secuela surge a los meses o años-, así como una mayor inclusión en la sociedad para dejar de ser invisibles porque escuchar sus vivencias enriquece a la propia sociedad, facilita su existencia y porque cada año son mil las personas que sufren esta dolencia en la isla, ya sea por un ictus, un golpe o un tumor.

La presidenta de esta Asociación, Susana Gyorko, hizo esta petición durante la lectura de un manifiesto que tuvo lugar en el Patio del Cabildo de Gran Canaria con motivo del Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido que se celebra el 26 de octubre, en el que explicó también que el sistema de salud actual salva vidas, pero después olvida garantizar que puedan vivir plenamente y con dignidad, y no solo el afectado, también su familia.

Y es que esas personas que “pasan a ser invisibles” tenían proyectos de vida, aficiones, amistades y sueños que de repente un día quedan truncados. Se trata de un daño que en el 89 por ciento de los casos produce secuelas que provocan dependencia por problemas físicos, de memoria, de comunicación e incluso de alteración de la conducta.

El presidente del Cabildo, Antonio Morales, expresó durante el acto el compromiso de la Institución insular con la Asociación para avanzar en sus peticiones y que no se sientan solos, además de apoyarles en la concienciación sobre este problema porque aún se desconoce la realidad de sus afectados y su entorno.

Morales solicitó que las instituciones que tienen competencias generen los mecanismos necesarios para dotar de espacios, medios y recursos que permitan una mejor atención de estas personas y familiares.

La petición realizada por el colectivo es precisamente la elaboración de una Estrategia Nacional de Atención al Daño Cerebral Adquirido coordinada por los servicios sanitarios y sociales, y la creación de una categoría diagnóstica específica tras el alta de un hospital para iniciar el proceso de rehabilitación y garantizar una asistencia continuada.

Además, también pidieron disponer de centros para que sean atendidos y que exista un censo para saber exactamente cuántos lo sufren y cuáles son sus necesidades de rehabilitación.

Gyorko especificó que la estimación es que cada año 1.000 personas tienen en Gran Canaria un daño cerebral adquirido, una cifra que alcanza las 4.000 n toda Canarias, de las cuales 3.500 es por un ictus, pero que lo necesario es contar con un censo que arroje cifras exactas de las personas que tienen este problema.

Sin diagnóstico

La presidenta de la Asociación hizo especial hincapié en llamar la atención de los servicios sanitarios porque hay personas que tienen un daño cerebral y no lo saben. Explicó, por ejemplo, que ha habido casos de un paciente que se recupera tras un golpe en la cabeza, pero que a las semanas, meses o años cambia de carácter, pierde amistades o trabajo, y termina derivado a Salud Mental. Sin embargo, la realidad es que no fue diagnosticado a tiempo de un daño cerebral. 

 

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