Morales apuesta por que los planes urbanísticos dispongan de informes de riesgo vinculantes ante los efectos del calentamiento global

03 dic 2015

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, advierte de que los efectos del calentamiento global, a los que las islas son más vulnerables, precisan que se adapten las normativas para las nuevas construcciones y que los planeamientos urbanísticos cuenten con informes de riesgo vinculantes que valoren y prevengan sus consecuencias.

Morales subraya que se trata de propuestas ya esbozadas por expertos que alertan de que los riesgos por el cambio climático son de toda índole -geomorfológicos, geológicos y antropogénicos-, ya palpables por la población. La subida de la temperatura del agua del mar en Canarias aumentará las precipitaciones extremas, las últimas lluvias de Gran Canaria pueden ser frecuentes los otoños y el calentamiento del Sahara hará más fuertes las olas de calor y, con ello, los incendios forestales.

Y es que el aumento de la temperatura del mar en 0,3 grados –prosigue-, produce más vapor de agua y de ahí las tormentas, a lo que se suma que los veranos más calurosos resecarán la tierra y será cuando las precipitaciones violentas produzcan fuertes erosiones arrastrando hacia el océano el suelo fértil.

Es más, para huir del calor, la flora endémica ya migra a cotas más altas en busca de humedad, la pesca será cada vez más escasa, las playas retrocederán y llegarán peces tropicales en detrimento de los nativos, además de organismos tóxicos como la ciguatera que ya está en Canarias.

“Tendremos, según Pedro Dorta, Jaime Díaz, Abel López y Sara Cabello, lluvias y sequías más intensas, olas de calor, oleajes con más potencialidad de causar daños”, subraya Morales, quien agrega la advertencia hecha en Gran Canaria por el climatólogo del Panel contra el Cambio Climático de la ONU Jonathan Gómez, quien fue más allá y resaltó las consecuencias económicas sobre el PIB y el paro.

Las manifestaciones de los expertos no son nuevas, son tozudas y las consecuencias tampoco son recientes –subraya-, pero “por estos lares se actúa en muchos ámbitos de la administración pública y de la iniciativa privada como si todo esto no tuviera que ver con nosotros. Se actúa como quien oye llover, las dejaciones y las irresponsabilidades son enormes”.

Esta dejación se contrapone al hecho de que Canarias es particularmente sensible a estos efectos por su situación geográfica, su insularidad y su actividad económica principal, por lo que el presidente de Gran Canaria considera necesario tomar medidas tanto para mitigar el proceso, como para adaptar su economía y la sociedad a la situación que sobreviene con un cambio de cultura, política y de actuación pública y privada. Por todo ello, insiste en la necesidad de crear un organismo regional que al fin impulse y coordine este complejo proceso.

“Resulta curioso que se apruebe por unanimidad la creación de un Observatorio del Clima en Canarias mientras CC respalda la introducción del gas y habla ahora de eliminar la moratoria o mientras el PP anuncia una apuesta decidida por las renovables en precampaña electoral cuando ha estado toda la legislatura defendiendo el gas, el fracking, las prospecciones y el hachazo a las energías limpias”.

Como quiera que sea, el País Vasco, Valencia, Cataluña, Asturias, Extremadura o Madrid, no tan vulnerables al cambio climático, cuentan con observatorios hace mucho tiempo, por lo que pide que, tal como le mandata el Parlamento de Canarias por unanimidad, retome la iniciativa aprobada en 2009 y eliminada tras diversos avatares en 2012, de crear un Observatorio del Cambio Climático adecuadamente dotado que emprenda acciones decididas.

 

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