Prevención de incendios

Los incendios forestales por su recurrencia y potencial de daño son una de las grandes amenazas que afectan a la isla de Gran Canaria y por tanto, desde el punto de vista de la seguridad ciudadana y del medioambiental, este es y será un capítulo que preocupa a esta administración. Para ello se constituye la Unidad Operativa de Fuegos Forestales (UOFF) compuesta por Brigadas Forestales, Equipos Presa, Vigilantes, Gestores de CECOPIN, Agentes de Medio Ambiente, Encargados e Ingenieros Forestales/Montes. Desde una visión temporal las soluciones vienen dadas desde la prevención y la extinción de los incendios en dos épocas o campañas, en verano y en invierno:

Campañas de invierno

El operativo forestal consta de cerca de 100 personas distribuidas en 3 bases y encargadas de cubrir el servicio contra incendios. Durante parte de esta fase se mantiene un helicóptero contra incendios con base en Artenara (octubre y noviembre / mayo-junio). A su vez este operativo realiza labores de prevención de incendios a través de la limpieza del monte eliminado vegetación muerta o reduciendo la espesura para crear zonas cada vez más seguras que permitan no solo reducir los daños derivados de los incendios forestales sino incluso ayuda a detenerlos (cortafuegos). En este aspecto ha sido clave la introducción del fuego prescrito (fuego bueno) para la reducción de combustible, restauración y mejora de hábitat, de la ganadería, de la actividad cinegética, etc. con resultados excelentes. Además el operativo realiza una importante labor de vigilancia y custodia de los montes, tareas de coordinación, colaboración y apoyo a otras emergencias, etc. Cabe destacar que el dispositivo de invierno se complementa con otros colectivos como el Consorcio de Emergencias de Gran Canaria, Bomberos municipales de Las Palmas de Gran Canaria y San Bartolomé de Tirajana, con las Agrupaciones de Voluntarios de Protección Civil y los medios aéreos del Gobierno de Canarias (GES) así como con los medios del Estado (Unidad Militar de Emergencias). En total la cifra de medios existente en la isla supera las 600 personas. Esta campaña, la de invierno, suele extenderse de octubre a junio.

Campaña de verano

De junio a octubre el operativo contra incendios del Cabildo de Gran Canaria se refuerza con llegada de personal a las Brigadas Forestales (BRAVO) y a las torres de incendios destinado en invierno a otras labores forestales y contratando otro exprofeso para estas labores. Además se abre una base más (4 en total), se refuerza la base helitransportada con un segundo helicóptero y se constituye la unidad de apoyo logístico, hasta llegar a un total de 230 personas. Este operativo como sucedía en invierno se complementa con los medios externos (Bomberos, Protección Civil, UME) al que se suma el refuerzo helitransportado del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) con la Brigada de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) con sede en la Palma y un helicóptero pesado Kamov con sede en Tenerife. El número total de personas supera los 800 efectivos.

El problema de los incendios forestales

Desde una perspectiva realista, al igual que sucede con otros muchos aspectos en los que el ser humano se encuentra presente, los incendios forestales son muy difíciles de evitar en su totalidad. Lo que si creemos que se puede conseguir es que el daño o la extensión que estos generan sea mínimo, priorizando por las vidas humanas, los daños materiales (por ejemplo las casas, vehículos, cultivos, etc.) y el propio medio ambiente. Para conseguir este ambicioso objetivo son claves la participación de dos partes:

  • la administración, con sus medios de extinción evitando que los incendios forestales crezcan (apagando rápido o incluso mejor, con tareas de limpieza que lo eviten)
  • el ciudadano a través de una correcta visión de la cultura del h3>fuego. Este punto es clave, debemos aprender a convivir en entornos rurales con los riesgos inherentes a estos, al igual que en zonas de nevadas con el riesgo de avalanchas o en la costa con riesgo de oleaje. Conceptos como autoprotección, evacuación, confinamiento, espacio defendible, distinguir las especies inflamables con las que adornamos nuestros jardines o los materiales con los que construimos, etc., son tremendamente importantes para las personas que viven en zonas próximas a entornos rurales.

Prevención de Incendios Forestales

Pastoreo como herramienta de prevención de incendios forestales

En las sociedades occidentales se está postulando cada día más el pastoreo controlado como una de las principales soluciones a los Grandes Incendios Forestales (GIF), su problemática de radica en un exceso de carga de combustible forestal debido al abandono de las actividades tradicionales.

Con la colaboración de pastores de la isla se controlan las cargas de combustibles y se modifican las estructuras de vegetación, creándose con su actividad, áreas de baja carga muy resistentes a la propagación de incendios forestales.

Además, esta práctica tradicional con valor histórico y etnográfico favorece el desarrollo y economía de las zonas rurales, conserva el patrimonio y el paisaje, y genera productos (queso, leche, carne, lana,...) de calidad, sostenibles y de cercanía.

Por estas razones, el Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria concede autorizaciones de pastoreo en lugares estratégicos (enlce), en monte público y barrancos y realiza labores en las que se sustituyen matorrales inflamables (retamares, cañaverales,...) por pastizales en lugares estratégicos para la prevención de incendios forestales, siendo éstos los cauces de barranco y las fajas auxiliares al borde de carreteras o pistas.

 

Fuente: Televisión Canaria

Fuente: Canarias 7