Repoblaciones

Norte:

La mitad norte de la isla de Gran Canaria presenta unas condiciones climatológicas suaves, con mayor influencia de los vientos alisios, con diferencias no muy acusadas en cuanto a temperaturas durante el año, y precipitaciones variables que permiten un tipo de vegetación de tipo subarbustivo en las zonas cercanas a costa y arbolada en las medianías y cumbres.

En norte perviven  restos de cardonal-tabaibal, bosques termófilos ,monteverde y pinar de norte, así como otros ecosistemas con un marcado carácter antrópico. Desde el Servicio de Medio Ambiente se trabaja por intentar aumentar las superficies correspondientes a monteverde y termófilo, para ello se debe disponer primero de terrenos adecuados, bien públicos, o bien privados con acuerdos, realizar labores de repoblación y mantenimientos posteriores. También se hacen trabajos de control de vegetación exótica y repoblaciones en cauces públicos, las denominadas barreras verdes, ya que se intenta sustituir un tipo de vegetación por otro que arda menos.

Sur:

La mitad sur y oeste de la isla de Gran Canaria, se caracteriza por presentar un clima árido con una fuerte insolación y un ambiente generalmente seco, con bajas humedades relativas. En cuanto a precipitaciones raramente se superan los 300 mm de lluvia anuales, y siendo estas irregulares en el tiempo y durante los meses otoñales e invernales, de carácter torrencial asociadas mayormente a borrascas del suroeste.

Por lo que respecta a la vegetación actual, se tiene en las cotas más elevadas el pinar canario, con sotobosque de jaras, entre los 500 y 800 metros de altitud, existe un predominio de la tabaiba amarga, jaras, y matorral de sustitución. Ya en las zonas de menores cotas se encuentra representado el cardonal tabaibal, compuesto por el cardón canario y la tabaiba dulce, así como balos, verodes, etc.

Más información

Desde el servicio de Medio Ambiente del Cabildo, se continua con las labores de reforestación iniciadas por el Patrimonio Forestal, continuadas por el ICONA, y seguidas por la Comunidad Autónoma Canaria en cuanto ostentaban dichas competencias tras el deplorable estado en que quedó a principios del siglo pasado la cubierta forestal por el aprovechamiento abusivo, (talas, aprovechamientos de leñas), incendios y sobrepastoreo.

En concreto el Cabildo ha ejecutado en la zona sur y oeste de la isla repoblaciones en los últimos 17 años en los Montes de las Mesas, Mesitas, Montaña Negra, Llanos de la Santidad, Cortijo de la Data, La Candelilla (San Bartolomé de Tirajana), y la Finca de Tirma, (Artenara, La Aldea de San Nicolás), Hoya de la Gambuesa (Tejeda) y en el último año 2014-2015 en el monte de Arguineguin (Mogán).

Las especies empleadas en las repoblaciones se corresponden al pino canario en los montes con mayor altitud, y las correspondientes al termófilo sur, en cotas más bajas, donde la sabina es la especia más empleada, seguida de acebuches, almácigos.

En el caso de la repoblación en el Monte Público de Arguineguin, además de las descritas, se ha repoblado con el drago de Gran Canaria (Dracaena tamaranae), cuyas semillas fueron recolectadas de dragos que de manera relíctica se encuentra en los escarpes y paredones próximos a borde del barranco de Arguineguín.

La repoblación forestal en la isla de Gran Canaria, ha experimentado una evolución positiva en los últimos años entre cuyos factores caben citar, una mejor calidad de planta producida en los viveros, la elección de sistemas mecanizados en la preparación del terreno con la utilización de la retroaraña con la ejecución de banquetas y ahoyado mecanizado, protectores de malla de polietileno con tutores de bambú, frente a daños por roedores principalmente conejos, y la protección de la insolación, además de la introducción de riegos de asiento y de mantenimiento.

Con este conjunto de medidas, se ha pasado a repoblaciones donde en el pasado se obtenía un 2% de arraigo en el primer año, hasta conseguir unos porcentajes de arraigo entorno al 60-70 % a los tres o cuatro años de la repoblación, dato este de vital importancia si se tiene en cuenta que el riego de mantenimiento se aplica, hasta superar el primer verano de la plantación.